
Benigno Martín: Hable con ella. Cuénteselo.
Marco Zuluaga: Sí, ya me gustaría. Pero ella no puede oírme.
Benigno Martín: ¿Cómo está tan seguro de que no nos oyen?
Marco Zuluaga: Porque su cerebro está apagado, Benigno.
Benigno Martín: El cerebro de la mujer es un misterio, y en este estado más.
A las mujeres hay que tenerlas en cuenta, hablar con ellas...
...tener un detalle, de vez en cuando... acariciarlas de pronto.
Recordar que existen. Que están vivas y que nos importan.



